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EL CARIBE VISTO A TRAVÉS DEL SAQUEO DE LA PRIMERA REPÚBLICA NEGRA: LA EXPERIENCIA HAITIANA

  • Cruse Romain Université des Antilles et de la Guyane CEREGMIA (Martinique)

minustah

  «... Porque donde esté el Cadáver,                                                                                      Allí se juntarán los buitres»                             

                                    (Mateo, XXIV, 28)


Muchos caribeños están  renuentes a compararse con los haitianos. Entre algunas de las sin razones están; el racismo (los haitianos son los más "oscuros" en el Caribe con relación a la población global), el rechazo a la gente de baja categoría  (los emigrantes haitianos son estigmatizados con epítetos  despreciables desde las Bahamas hasta el Gran Paramaribo y Cayena), la  histeria colectiva  creada por la suma del sincretismo religioso y prácticas de grupo en barraca: el "vudú" . Por cierto, las cosas pueden verse de otra forma... Aimé Césaire dice  «Haití, donde la negritud se alzó por primera vez (...). Esta ha sido su conquista. Su conquista también ha sido para todos nosotros. Si fuésemos dignos de ella!». País entre los más pobres de las Américas es hoy, y a ojos vista,  una caricatura de la situación del Caribe. Es decir, que las características que encontramos en otro lugar, aquí están  extremadamente exageradas. Así pues, Haití parece ser la lectura clave de la región del Caribe.

LUGAR de resistencia

Nación primera en eliminar el color blanco de su bandera a principios del siglo XIX, Haití dio una respuesta racial a un problema racial planteado por los colonos franceses. Esta respuesta sería el motor de la heroica revolución haitiana, y paradójicamente la fuerza que enrumbó hacia el sufrimiento de la " negritud totalitaria " de François de Duvalier2.

En primer lugar, Haití es patrimonio de un cimarronaje feroz que enfrentó la opresión colonial incluyendo también al gobierno del ambiguo Toussaint Louverture;  negro de plantación  y héroe de la independencia   (Bell 2007). Haití es la primera zona de  resistencia popular. Resistencia contra los colonos blancos, resistencia ante la reorganización de las plantaciones durante la Revolución desde Louverture hasta Dessalines,  resistencia a la colonización de los Estados Unidos a principios del siglo XX,  resistencia ante los grandes terratenientes, frente al ejército y a la elite de mulatos depredadores (Averill, 1997). Pueblo que lanzó a la bahía la estatua de Cristóbal Colón en ocasión del mayor dechoukaj de su historia.

Región saqueada

EL saqueo es el contrapeso inseparable de la revolución haitiana. Todo comenzó aquí  con el robo del tesoro  colonial a manos de los filibusteros, lo cual contribuyó al enriquecimiento de Francia. En 1825, Francia y el gobierno de JP Boyer firmaron un sorprendente acuerdo: la independencia ganada por el ejército fue reconocida por los franceses a contrapelo de la promesa de reembolsar 150 millones de francos en oro – hoy, 15 millones de euros! El saqueo colonial fue sustituido por el fraude de la deuda, la cual creció  rápidamente con el permanente despojo de los europeos, seguido de la ocupación estadounidense y la reorganización de la economía nacional en detrimento de los contribuyentes de Haití, pero alineados a los intereses de las empresas americanas (Farmer 2005).

Se podría escribir una enciclopedia completa sobre el saqueo de Haití. Sólo para referirnos a los principales acontecimientos, es necesario hablar del acuerdo implícito entre los Estados Unidos y la familia Duvalier firmado en 1971.  Este acuerdo reconoce el "referéndum" (2 391 916 votos en las urnas, nadie en contra !). Este acuerdo permite a los Duvalier, el joven Jean Claude – 19 años de edad en ese momento - asumir el puesto vacante de su difunto padre. A cambio, el período del "jean claudeismo" estará marcado por la neo-liberalización de la economía nacional en consonancia con los intereses de E.U.. La población, compuesta por agricultores de subsistencia, con el tiempo fue empujada  hacia los sucios barrios de villa miseria en Port-au-Prince; moderna versión de la esclavitud ($2US /jornada de trabajo) en las zonas-versión libre del "sueño americano". En 1986, el ejército de E.U. protege a Jean-Claude Duvalier  contra la revolución del pueblo y lo acompaña a un retiro dorado en la Riviera Francesa. Se llevó consigo 900 millones de dólares, tomados de las cajas de seguridad del Estado - el equivalente a 120% de la deuda nacional1. "Baby Doc" simboliza la articulación entre los intereses extranjeros y el compradore de clase media. Este período no puede divorciarse de la llegada masiva de ayuda internacional a Haití. Schwartz (2010), un ex trabajador de ayuda humanitaria, señala que a pesar de que la mayor parte de esta ayuda proviene de la caridad  de las clases pobres de los países ricos, esas donaciones son utilizadas por las agencias de donación internacional para disponer de los excedentes de cereales en esos mismos países. Aparte de  conducir al detrimento de la agricultura en Haití, este hecho también contribuye al enriquecimiento de la burguesía local.  

Soberanía pisoteada

Aún hoy Haití está siendo controlada por un ejército extranjero y dominada por los países del Atlántico Norte; la MINUSTAH. Durante un período de 200 años, Haití ha tenido un total de 45 presidentes, de ellos solo 7 han completado el período  para el que fueron elegidos, 8 han muerto en el poder, 3 han sido asesinados, 1 se suicidó y 23 han enfrentado golpe de estado.

Las primeras elecciones en Haití  tuvieron lugar en 1990, cuando el gobierno de los Estados Unidos decidió darle un brochazo democrático a la fachada haitiana. Jean Bertrand Aristide, un sacerdote, miembro del Movimiento Teológico por la Libertad fue elegido con el 67%  en las urnas: resultado confirmado posteriormente por los Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos (OAS por sus siglas en inglés) y negado por el gobierno de George H.W. Bush. En efecto, se buscaba crear un frente democrático, pero sólo si la organización de la economía neoliberal era preservada  en favor de los inversionistas extranjeros, incluso en detrimento de los trabajadores y  agricultores haitianos. Así, la CIA trató dos veces de derrocar a Aristide con la ayuda de la clase media haitiana, algunos elementos del ejército local y los ex makouts de Duvalier. La República Dominicana, otra dependencia americana y su Zona de Libre Comercio en la región, desde la colonización sirvió de base para el golpe contra Aristide (Cruse 2011).  

Un lugar evitado

El escritor haitiano René Depestre escribe: "La población haitiana salpica el relieve público de la Historia haciendo frente  a todas las desgracias del mundo": el 80% de los habitantes vive por debajo de la línea de pobreza, más de dos tercios de la población está aquejada por el VIH ... la mitad  de la riqueza del país está concentrada en manos del 10% de las familias de más alto ingreso, quienes viven en villas de lujo del barrio residencial periférico Pétionville1 o en Miami. El país se convirtió en la ruleta de la cocaína colombiana y del tráfico de armas de Venezuela. La violencia estalló al ganar poder las pandillas urbanas localmente denominadas chimè, en lucha por  el control del comercio de cocaína de los traficantes colombianos y del ejército local. Estas bandas encuentran  financiamientos ilegales “en la sombra” de los tinglados,  secuestros  y "contratos" ...

Entre las dos décadas (1970-1991), el 20% de los haitianos ha emigrado legalmente, más de las veces por vía aérea o en frágiles embarcaciones hacia los Estados Unidos, Canadá, Francia o la República Dominicana, los menos afortunados.  8,3 de cada 1 000  haitianos siguen  emigrando cada año, atribuyéndolo a que el país  está marcado entre los   peores 15 en términos de emigración, al igual que países como San Vicente (-10,92), Guyana (-14,3 - cuarto lugar en el mundo en términos de emigración!) Trinidad (-6,9) o Jamaica (-5,34) y Dominica (-5,43). Todos estos territorios del Caribe pertenecen al Grupo de los 25 países, donde la emigración tiene el nivel más  del mundo.

Como se indica en la introducción de este trabajo, más que en ninguna otra parte, vemos en Haití que cada dilema está tan dramáticamente exagerado que el país se ha convertido en la caricatura de la situación del Caribe. Es fundamental tener en cuenta que el saqueo a estos territorios no se detuvo en absoluto con el arribo a la independencia que Haití abrió anticipadamente desde 1804 (independencia de Francia) y más tarde en 1934 (fin de la ocupación militar de Estados Unidos). De la pesadilla de esta historia, cuyo despertar parece siempre postergado, no obstante, surge un detalle artístico que es también característica particular de Haití  y del Caribe en general; es ahí donde podemos encontrar la importancia simbólica del Limbo, tan valorado por el escritor guyanés Wilson Harris (1995) “el arte de la resistencia y la capacidad de recuperación popular se ven plasmados a través de la literatura y la música”.  



1 Obsérvese  la ironía de la toponimia del lugar que lleva el nombre   Alexandre Pétion, leader de la  resistencia de los mulatos que enfrentó al ejercito de Toussaint Louverture durante la  “guerra de los cuchillos”  (1799).   

Nota del traductor : Dechoukaj: término en Creole haitiano que quiere decir literalmente “desarraigo”


Catégorie : Que es el Caribe ?

Pour citer l'article : Cruse R. (2013). "EL CARIBE VISTO A TRAVÉS DEL SAQUEO DE LA PRIMERA REPÚBLICA NEGRA: LA EXPERIENCIA HAITIANA" in Cruse & Rhiney (Eds.), Caribbean Atlas, http://www.caribbean-atlas.com/es/temas/que-es-el-caribe/el-caribe-visto-a-traves-del-saqueo-de-la-primera-republica-negra-la-experiencia-haitiana.html.

Références

Bell M.S. (2007). Toussaint Louverture, a biography, New York, Pantheon Books.

Cruse R. (2011). Haïti, les réfugiés (géo)politiques. Presses Universitaires des Antilles et de la Guyane (PUAG).

Farmer P. (2005). The Uses of Haiti, Monroe, Common Courage Press.

Gage A. (1997). A day for the hunter. A day for the prey. Popular music and power in Haiti. University of Chicago Press. 

Harris W. (1995). History, fables and myth in the Caribbean and the Guianas, Calaloux Publications.

Schwartz T.T. (2010). Travesty in Haiti, A true account of christian missions, orphanages, food aid, fraud and drug trafficking, Lexington.